TRATAMIENTOS

El tratamiento psicológico tiene que ver con escuchar con atención lo que el paciente tiene por decir, para poder conocer y observar el mundo interior de la persona que consulta.

AUTOESTIMA

Cuando te aceptas y te quieres tal y como eres, te es más fácil crecer y mejorar en todos los aspectos de tu vida.

Tenemos autoestima cuando nos aceptamos sin creernos mejores ni peores que el otro. Cuando nos valoramos y respetamos por ser como somos.

El tratamiento de la autoestima tiene como objetivos generales lograr que te sientas bien contigo de manera estable, que desarrolles lo mejor de tí y que confíes en tu capacidad para lograr tus metas.

Algunas situaciones que trabajo para el tratamiento de tu autoestima son las siguientes:

  • Autosaboteaje

  • Inferioridad.

  • Inseguridad.

  • Perfeccionismo.

  • Sentimiento de culpa.

Solicita tu 1ª Consulta Gratis

HABILIDADES SOCIALES

Las habilidades sociales son todos aquellos comportamientos, actitudes y pensamientos que hacen que te relaciones de manera satisfactoria con otras personas. Las habilidades sociales no solo implican saber exactamente lo que quieres lograr, sino también que seas capaz de conectar con el otro y comprenderle.

Algunos de los problemas que trabajo en esta área son:

  • Timidez.

  • Asertividad.

  • Miedo al rechazo.

  • Gestion de conflictos.

TECNOFILIA

Jugar a videojuegos sin control, no poder dejar de mirar el móvil, consultar las redes sociales en todo momento y sufrir ansiedad si no hay conexión a internet, son algunos de los síntomas que pueden alertar de la existencia de una adicción a las nuevas tecnologías.

Las consecuencias que pueden tener este tipo de adicciones varían en función de cada persona pero en general son: aislamiento familiar y social, reacción emocional (depresión, nerviosismo, frustración o un“sentimiento de no pertenecer”, agresividad), trastornos del sueño, bajo rendimiento escolar y laboral...

Sé bien que cada vez tenemos más presente en nuestro día a día el uso de la tecnología; el problema nos viene cuando detectamos cierta incomodidad hacia el uso que le damos, cuando empezaos a sentir que ésta pasa de estar a nuestro servicio a condicionar y limitar nuestro día a día.

Si de alguna manera todo lo que te he expresado te resuena o chirría, quizás deberíamos revisar cual es la dificultad que tienes a la hora de poder afrontar con éxito esta dificultad.

Desde mi espacio de consulta, abordaremos los conflictos relacionados con tu relación de dependencia. Las claves para superarlas pasa por solucionar los problemas de base, como son: mejorar la autoestima, trabajar la aceptación de la imagen corporal, fomentar la comunicación familiar, trabajar las habilidades sociales … ya que cada uno de estos factores contribuyen a evitar la consolidación de una futura adicción.

ANSIEDAD

La sensación de ansiedad es algo molesto, desagradable e incluso incapacitante. Por eso vivimos peleados con ella, porque queremos que desaparezca. Es posible que sepas qué te la provoca pero muchas veces sólo sientes los síntomas sin saber realmente cuál es el problema.

Te propongo hacer algo distinto:“comprender por qué la ansiedad ha aparecido en tu vida”.

Te ayudaré a explorar esas situaciones o áreas en las que no te sientes bien para que puedas ir descubriendo qué necesitas. Así, podrás relacionarte contigo, con los demás y con tu entorno de una manera más plena y satisfactoria.

¿Cuándo sentimos ansiedad?

  • Cuando he sentido un intenso malestar en una situación, y anticipo que me ocurrirá de nuevo. Al pensar en ello pueden aparecer síntomas corporales como respiración superficial, taquicardia, sudoración o rigidez muscular, entre otros. En adelante, evito situaciones similares para evitar ese malestar, lo que aumenta mi ansiedad, creando un círculo vicioso.

  • Cuando quiero abarcar más de lo que mis recursos me permiten: creo que puedo con todo y/o no digo que no a nada, cargándome de tareas y responsabilidades.

  • Cuando tengo miedo a la evaluación de los demás y creo que viviré situaciones de humillación, juicios negativos o rechazo. Si he sentido vergüenza, soledad o tristeza puedo evitar contactar con estas emociones. Distanciarme de lo que siento y de mis necesidades incrementa mi nivel de ansiedad.

  • Cuando no vivo en el presente porque anticipo negativamente lo que puede ocurrir en el futuro. Me genera ansiedad y refuerza a su vez mis pensamientos negativos, generando expectativas catastrofistas.

  • Cuando creo que no tendré recursos para afrontar la situación y tampoco recibiré ayuda de otras personas.

En qué puedo ayudarte:

Lo que te propongo es que dejes de pelearte con tu ansiedad para que empieces a escucharla. Si ha aparecido es porque hay algo que atender. La ansiedad no desaparece por arte de magia, ni con el paso del tiempo. Abordar las problemáticas que he mencionado es algo posible y realista. Mi deseo es, poder acompañarte en este proceso de aprender a escucharte. Trabajar contigo para que puedas conocerte mejor y atender a aquello que te genera malestar. Porque empezar a quererte y valorarte, a vivir en el aquí y ahora sin miedo, a considerar y cubrir tus necesidades o desarrollar nuevos recursos y habilidades te hará vivir más plenamente y disfrutar de tu presente.

Si tienes alguna duda házmela saber, date el permiso y contacta conmigo, te ayudaré a pasar de la pelea al entendimiento.

DEPRESIÓN

Sé bien que la depresión va más allá de la tristeza, la falta de motivación o la desesperanza y que esta situación empuja a la persona a la separación, al aislamiento, a la inacción, lo que dificulta aún más el pedir ayuda.

¿Cómo contar con alguien más cuando no se desea nada? Pedir ayuda es, precisamente, un movimiento en sentido contrario a la depresión.

Para el entorno, acompañar a una persona con depresión es una experiencia muy compleja. Suele comenzar dispensando paciencia y cuidados, consejos bien intencionados y puede llevar también a la desesperación y la rabia ante la impotencia de no poder ayudar a quien tanto queremos.

Debemos discriminar bien entre una depresión, tipificada como trastorno del estado de ánimo, y otras situaciones personales que entrañan tristeza y dolor.

A lo largo de la vida experimentamos diferentes situaciones que conllevan sufrimiento y podemos nombrar: pérdidas de seres queridos, rupturas, precariedad laboral, enfermedades, accidentes, violencia en la familia, en la pareja o en el trabajo/colegio. La respuesta natural a todas ellas implica tristeza, rabia, desesperación, pérdida de sentido.

A veces no sabemos ni cómo ni por qué hemos llegado a este lugar donde nada nos importa y no somos capaces de vivir como las demás personas. Otras veces sí lo sabemos, pero de esa primera fase de duelo o tristeza hemos llegado a un estado de apatía e insatisfacción del que no podemos dar cuenta.

¿Por dónde empezar? Liberar la palabra es el primer paso. En consulta se cuida un espacio donde nombrar y empezar a llevar luz donde no la había; acompañarte en el camino de dar sentido y fin a la depresión

EL DUELO

La pérdida es algo natural que nos sucede a todos los seres humanos. Ésta, puede aparecer en forma de ruptura de pareja, el fallecimiento de un familiar o ser querido, un despido, la jubilación, o cuando los hijos se van de casa. En definitiva, la pérdida la sentimos cuando dejamos de tener y sentir a lo que amamos y estamos acostumbrados.

Entiendo que es difícil desapegarse de lo querido y de lo que tienes, y también sé que éste es un momento para dedicártelo a ti, conectar con lo que te sucede, y quedarte con lo más valioso que has vivido.

Todas las experiencias vividas con esa persona, o esa situación, te han enriquecido de alguna manera, y tengo muy presente la importancia que tienen para ti. Por esto, recorremos juntos tu historia, aprendizajes, sentimientos, y logros, como base para seguir adelante, con nuevas metas, proyectos, personas e ilusiones.

Me gustaría transitar contigo este duelo, esta pérdida, para que consigas seguir con tu vida reconociendo el valor de lo vivido y lo mucho que te queda por vivir